WIN Gallery os da la bienvenida a «Gratia Viva», la exposición de Marcel Lupșe dedicada a las plantas que nos curan, nos alimentan y nos acompañan en la vida y en nuestros pensamientos.
Adéntrate en lo tu más profundo de su alma, en ese rincón sagrado donde los recuerdos se decantan y los momentos vividos plenamente perduran, conservando su luz. En este espacio íntimo, los episodios esenciales de la vida pueden rememorarse y recrearse infinitamente. Las imágenes, los sonidos y los aromas se entrelazan, disolviendo la distancia y el tiempo. Quizá la presencia más evocadora, capaz de desencadenar e intensificar este proceso, es la de las flores y, por extensión, la de las plantas. No debería sorprendernos, dado que nos acompañan en todas nuestras alegrías y tristezas, sostienen nuestra propia existencia y nos curan, tanto en sentido literal como metafórico.
Marcel Lupșe, el distinguido artista que firma la nueva exposición en la WIN Gallery, explora el universo botánico con una sensibilidad especial, buscando captar su esencia y su vinculo con nosotros, los seres humanos. Enraiza esta búsqueda en la tradición rumana, y la utiliza como clave para descifrar una multitud de leyendas, supersticiones y asociaciones eruditas. Recurriendo a símbolos profundamente anclados en los rituales y las creencias populares, sus interpretaciones artísticas se convierten en auténticas viñetas de identidad. No son exhaustivas, sino breves incursiones en nuestra historia y sabiduría comunes, que influyen en nuestra perspectiva, moldeando nuestro recorrido, como individuos y como nación.
Bajo la dirección curatorial de la señora Marinela Măntescu-Isac, la exposición sigue dos líneas narrativas que se entrelazan: la flora silvestre y la doméstica. Por un lado, se manifiesta la libertad absoluta, el increíble poder de supervivencia, de adaptación y de dominar los terrenos y las condiciones más inhóspitas. El cardo es probablemente el exponente más convincente de esta faceta. Por otro lado, existen los manojos «atados» de plantas. El hombre las doma y guía sus asombrosos poderes. Los manojos de plantas medicinales o los ramilletes de lavanda ilustran magistralmente esta relación.
Esta dualidad, esta danza entre la fuerza y la fragilidad, nos une: dos formas de inteligencia tan diferentes, que comparten el mismo planeta y están sometidas a los mismos ciclos de nacimiento y desaparición. Gratia Viva se eleva como un homenaje a este viaje compartido; es una celebración de la resiliencia, de los milagros de la vida, de todas las fuerzas que la hacen posible y tan hermosa.
En la confluencia entre la plenitud de la floración y las hierbas secas, se entrevé también una invitación susurrada a reflexionar sobre lo que perdura a lo largo de los siglos, sobre lo que hay que conservar y valorar, sobre lo que nos ha convertido en lo que somos y sobre lo que seguirá aportándonos prosperidad y alegría. En una época en la cual la tecnología y la inteligencia artificial dejan una huella cada mes mas grande en nuestras conversaciones cotidianas, el mundo natural y el patrimonio común de conocimientos deberían estar igualmente presentes . Una tal propuesta está lejos de constituirse en un intento encubierto de rechazar el futuro. Es simplemente una forma de prepararnos para ello.
Cristian Pascu - Promotor de las artes
Irina Stoenescu - Presidenta
Cătălin Guriță-Manole - Director de Experiencias